Esguinces | Lesiones deportivas
Cómo curar un esguince de tobillo usando kinesiotape
Si practicas deporte, debes tomar las precauciones necesarias en tu rutina de postentrenamiento para evitar esguinces. Te mostramos cómo.
Protocolo para tratar esguinces
- Causas y síntomas
- Recuperación post ejercicio para evitar lesiones
- Cómo curar un esguince de tobillo paso a paso
- Beneficios del kinesiotape para el esguince
- Uso de la cinta deportiva para esguinces de tobillo
- Consejos prácticos a la hora del taping en el esguince
- Cómo aplicar la cinta kinesiológica
- Cómo prevenir un esguince crónico
Causas y síntomas
Los esguinces pueden producirse de diferentes maneras. Pueden producirse como consecuencia de una lesión aguda, un resbalón o una torsión repentina del tobillo. Este tipo de lesiones suele conllevar un gran dolor e hinchazón. Normalmente, las lesiones más severas suelen ser los esguinces de tobillo por inversión, típicas del baloncesto, en los que el pie se tuerce hacia el interior al pisar una superficie irregular en el suelo: un bordillo o un socavón.
Los esguinces de tobillo crónicos suelen ser el resultado de un esguince de tobillo mal curado, pero también puede deberse a un entrenamiento excesivo o a realizar deporte repetidamente en malas condiciones como, por ejemplo, un calzado inadecuado. Estas lesiones se caracterizan por la inflamación y generalmente son consecuencia de otras lesiones. Hay varias señales que nos indican que el tobillo podría estar sufriendo de un esguince mal curado o cronificado, entre estos síntomas se encuentra la inestabilidad del tobillo, la laxitud de los ligamentos del tobillo y la fibrosis de la cicatriz del esguince.
Recuperación post ejercicio para evitar lesiones
El ‘no pain, no gain’ (sin dolor no hay victoria) es una mentalidad muy extendida entre deportistas y adictos al ejercicio que debes olvidar. Es mejor ejercitarse de manera gradual e ir paso a paso que intentar dar el máximo de ti sin tener la preparación necesaria, ahí es cuando llegan las lesiones.
Así como antes de hacer ejercicio se calienta para ayudar a evitar lesiones como los esguinces, una vez se acaba de hacer deporte es necesario un enfriamiento. Esta vuelta a la calma tras el ejercicio permite regresar a un ritmo cardíaco y temperatura corporal normal. Puede hacerse al terminar la rutina de ejercicios bajando la intensidad en los últimos 10 minutos.
La alimentación es otra de las claves del post entreno. No olvides tomar alimentos ricos en antioxidantes como arándanos, uvas o almendras; y alimentos antiinflamatorios que favorecen la recuperación muscular después del entrenamiento: salmón, cúrcuma, champiñones, jengibre, aguacate o aceite de oliva entre otros. Por supuesto, también se ha de tener en cuenta la hidratación. Es fundamental recuperar líquidos y sales minerales que se han perdido mediante el sudor.
Otro aspecto que se ha de tener en cuenta es la necesidad de descansar. Para mantener una buena rutina deportiva, es necesario saber cuándo y cómo reponer fuerzas. Si entrenas todos los días sin descansar correctamente, tu rendimiento podrá comenzar a resentirse y empezarán las lesiones.
Para evitar lesiones o tratar algunas molestias que pueden surgir en los tobillos, es necesario aplicar medidas como baños de agua fría o el taping deportivo. Dentro de este vendaje especialmente pensado para el deporte se encuentra la fijación mediante cintas kinesiológicas, como por ejemplo el producto DermaPlast® ACTIVE Kinesiology Tape,o el vendaje deportivo con cintas un poco más rígidas para fijar la posición como el producto DermaPlast® ACTIVE Sport Tape.
Cómo curar un esguince de tobillo paso a paso
Cuando se sufre un esguince de tobillo, es fundamental actuar de forma adecuada desde los primeros minutos para evitar complicaciones y favorecer una recuperación completa. Muchas veces, la manera en la que se trata la lesión en la fase inicial determina si el tobillo se recuperará bien o si, por el contrario, quedará con secuelas como dolor, inflamación persistente o inestabilidad.
Por eso, seguir una rutina de cuidados básicos es clave para controlar los síntomas, proteger la articulación y preparar el camino hacia una rehabilitación segura. Una de las pautas más recomendadas por especialistas es el método RICE o su evolución POLICE, que añade la idea de protección y de carga óptima para favorecer una recuperación más activa y controlada.
- Reposo: no apoyar el pie si duele mucho, utilizar muletas si es necesario.
- Hielo: cómo aplicarlo correctamente (15–20 minutos cada 2–3 h, con un paño para no quemar la piel).
- Compresión: con un vendaje elástico para controlar la inflamación.
- Elevación: mantener el pie por encima del nivel del corazón para reducir hinchazón.
Acude al médico si presentas dolor extremo, incapacidad de apoyar, hematomas muy extensos o hinchazón que no cede.
Los tiempos de recuperación dependen del grado del esguince:
- Leves: 1–2 semanas.
- Moderados: 3–6 semanas.
- Graves: más tiempo, con fisioterapia necesaria.
Beneficios del kinesiotape para el esguince
El kinesiotape se ha convertido en una herramienta muy valorada por fisioterapeutas y deportistas en la recuperación de esguinces gracias a sus múltiples beneficios:
- Estabiliza el tobillo sin limitar totalmente la movilidad.
- Reduce inflamación y dolor gracias a su efecto de “micromasaje”.
- Favorece la circulación y el drenaje linfático.
- Mejora la propiocepción y la sensación de equilibrio.
- Permite una recuperación más rápida y segura.
En comparación con el vendaje rígido, el kinesiotape es flexible, cómodo y menos restrictivo, ideal para fases de recuperación y prevención de recaídas. El vendaje rígido, en cambio, es más adecuado cuando se requiere inmovilización fuerte.
Uso de la cinta deportiva para esguinces de tobillo
Para la recuperación y prevención de esguinces de tobillo, existen distintos tipos de vendajes que ayudan a estabilizar la articulación y facilitar la rehabilitación. Entre ellos destacan la cinta deportiva rígida y las cintas neuromusculares o kinesiotape, cada una con ventajas específicas según la necesidad del tobillo y el nivel de actividad.
La cinta deportiva rígida, como DermaPlast® ACTIVE Sport Tape, es ideal cuando se requiere inmovilización fuerte o cuando la movilidad del tobillo durante la actividad es limitada. Se puede aplicar directamente sobre la piel, se adhiere bien y es muy resistente, aunque no es elástica. Esto permite sujetar y reforzar el tobillo y otras zonas sometidas a sobrecarga durante el ejercicio, como rodillas, codos o muñecas.
Por otro lado, el kinesiotaping utiliza cintas adhesivas neuromusculares que se hicieron populares en eventos deportivos internacionales. A diferencia de los vendajes tradicionales, permite el movimiento de la articulación mientras estabiliza y corrige problemas articulares, reduce la inflamación y mejora la circulación. Esto ayuda a que el deportista pueda continuar con cierta movilidad controlada, favoreciendo una recuperación más rápida y evitando recaídas.
En resumen, la elección entre cinta rígida y kinesiotape depende del grado del esguince y del tipo de actividad que se vaya a realizar, combinando protección, estabilidad y movilidad según las necesidades de cada paciente.
Consejos prácticos a la hora del taping en el esguince
Preparar la piel antes del vendaje
Antes de aplicar la cinta, es fundamental limpiar bien la zona con agua y jabón para eliminar restos de sudor, grasa o cremas que puedan dificultar la adhesión. También se recomienda depilar ligeramente las áreas donde se pegará la cinta para mejorar el agarre y evitar molestias al retirarla.
Además, revisa que no existan heridas abiertas, irritaciones o eccemas; en caso de haberlas, protégelas con una compresa estéril y desinfectante antes de colocar el tape.
Proteger las zonas sensibles
El tobillo es una de las articulaciones con mayor roce y con piel más delicada, por lo que conviene prevenir rozaduras o ampollas. Para ello, se recomienda cubrir los puntos de mayor fricción, como el tendón tibial anterior y el tendón de Aquiles, utilizando pequeños trozos de esponja o gasa impregnados en vaselina o crema antifricción.
Posición del pie durante la aplicación
Al colocar el vendaje, el pie debe mantenerse en una posición neutra, con una ligera flexión dorsal (como si intentaras llevar los dedos hacia ti), lo que ayuda a mantener la tensión correcta en los ligamentos.
Es importante que el pie se mantenga relajado y sin apoyarlo en el suelo durante toda la aplicación para asegurar que el tape se adhiera correctamente y cumpla su función de soporte.
Cómo aplicar la cinta kinesiológica
Con el tobillo limpio y desinfectado podemos proceder a aplicar las cintas kinesiológicas. Es muy fácil. Solo necesitas un rollo de cinta DermaPlast® ACTIVE Kinesiology Tape y unas tijeras. Empieza cortando una tira de cinta de una longitud aproximada de 40 centímetros y otras dos tiras de 20 centímetros cada una. Redondea con las tijeras los bordes de la cinta, dado que las esquinas agudas se desprenden con mayor facilidad que las redondas y a menudo molestan.
Una vez recortadas, rasga por el medio y dobla un poco los extremos hacia los lados, de forma que queden expuestos unos cuantos centímetros de la cinta adhesiva. Coloca la parte adhesiva en la planta del pie, en la zona del talón y deja que los extremos se extiendan totalmente por encima del maléolo sin estirar y en concreto a ambos lados de la parte baja. Mientras tanto retira totalmente la lámina protectora.
Ahora coge una de las tiras pequeñas y rasga por en medio para descubrir la parte adhesiva. Adhiere la parte de la mitad de la cinta estirándola hacia el maléolo lateral y guíala alrededor del tobillo. Deja que el extremo se extienda totalmente sin estirar y posteriormente retira la lámina protectora. Por último, coge la segunda tira corta y repite el mismo proceso aplicándola al maléolo medio y guiando ambos extremos alrededor del maléolo lateral. Una vez más, deja que los extremos se extiendan totalmente sin estirar y nuevamente retira la lámina protectora.
Para finalizar, frota todas las tiras de cinta con fuerza o extiéndelas bien varias veces para activar la capa adhesiva y asegurar un buen agarre. Y cuida tu tobillo, no dejes que un esguince se cronifique, así podrás disfrutar del deporte durante mucho más tiempo.
Cómo prevenir un esguince crónico
Tras un esguince, es fundamental completar la recuperación para evitar recaídas. Algunas recomendaciones:
- Realiza ejercicios de propiocepción y fortalecimiento: bandas elásticas, equilibrio sobre una pierna, caminatas en puntas y talones.
- Usa calzado adecuado y específico para tu deporte.
- Consulta a un fisioterapeuta si persisten dolor o inestabilidad.