Heridas cortes y rozaduras | La Curopedia
Cómo curar la herida de un bebé
No hay nadie en el mundo a quien queramos más que a nuestro churumbel. De una manera natural e instintiva, su cuidado y su bienestar se convierten en la verdadera prioridad para nosotros y, aun así, resulta inevitable que en ocasiones se lastimen. Cualquier descuido, error de cálculo o maniobra inesperada pueden derivar en un arañazo, un pequeño corte, un chichón… Hoy vamos a daros algunos consejos muy útiles para tratar las heridas de vuestro bebé.
PAUTAS PARA CURAR LA HERIDA DE UN BEBÉ
- Lavarse bien las manos con agua y jabón antes de empezar con las curas.
- Lavar la herida con abundante agua, dejándola correr sobre la misma para poder ver su alcance.
- Si sangra, habrá que elevar la zona lesionada y presionarla utilizando gasas. En caso de que la herida no pare de sangrar de esta manera, será necesario acudir a urgencias.
- Cuando la hemorragia haya cesado, hay que lavar la zona con agua y jabón neutro.
- Si vemos que la herida es profunda o sus bordes quedan separados, es probable que haya que aplicar algún tipo de sutura, por lo que habrá que acudir a vuestro centro de salud a la mayor brevedad.
- En el caso de que la herida sea superficial será suficiente con desinfectarla con clorhexidina y cubrirla con una gasa o una tirita. Recordad que es necesario cambiar el apósito con frecuencia y repetir las curas las veces que sean necesarias. Para ello, os recomendamos que utilicéis un apósito suave como Tiritas® Soft.
LO QUE NUNCA SE DEBE HACER
- No utilizar povidona yodada en menores de 30 meses.
- Nunca retirar cuerpos extraños clavados pues podrían estar taponando una hemorragia.
- No emplear algodón para limpiar la herida ya que puede dejar residuos en la misma.
- No apretar la venda en exceso, ya que podría cortar la circulación.
HABRÁ QUE ACUDIR AL MÉDICO SI…
- La herida no para de sangrar.
- El corte es profundo (de más de 1 cm o de 6 mm si es en el rostro).
- Los bordes están muy separados.
- La lesión ha sido causada por un objeto sucio o con óxido.
- Hay algún cuerpo extraño clavado.
- Hay signos de infección como incremento de temperatura, secreciones, hinchazón o enrojecimiento.
- Se ha desprendido un trozo de piel.