Heridas cortes y rozaduras | La Curopedia
¿Cómo curar una herida de la cara para no dejar cicatriz?
Las heridas mal curadas pueden dejar marcas, y si éstas son en la cara a veces derivan en problemas estéticos que pueden provocar complejos.
En un artículo anterior te dábamos unos consejos para evitar que una herida acabe en cicatriz.
Os recordamos los básicos:
- Antes de proceder a la cura de la herida, desinfecta tus manos con un antiséptico como Sterillium® o lávalas con agua y jabón.
- Limpia la herida con suero fisiológico Lusan®. Sécala con una gasa estéril dando suaves golpecitos. Evita usar algodón ya que puede dejar hilos en la lesión e interferir en el proceso de curación.
- Para evitar las temidas cicatrices siempre tienes que proteger la zona de la herida con un apósito. Os recomendamos Tiritas® EFFECT Pequeñas heridas, ya que generan el medio húmedo que permite la curación natural de la piel sin dejar cicatrices. Su tecnología hidrocoloide facilita la cicatrización, y su diseño transparente garantiza la discreción necesaria en una zona visible y expuesta como es el rostro.
RECOMENDACIONES PARA EVITAR CICATRICES O DISIMULARLAS
- Si el corte es profundo, la herida es muy extensa o no para de sangrar, tienes que acudir al médico para que proceda con las curas. Recuerda que las heridas en la cara son especialmente delicadas.
- No expongas la herida al sol. Y una vez la herida haya cicatrizado, usa una protección solar adecuada.
- Realiza suaves masajes suaves en forma circular en la zona para aumentar la circulación y acelerar el proceso de cicatrización.
- Si se ha formado una costra, no la arranques. Puedes reabrir la herida, retrasar el proceso de curación y podría quedarte una marca.
- Si ya tienes cicatriz, y quieres recurrir al maquillaje para disimularla, te recomendamos el uso de productos a base de agua y sin perfume (no comedogénicos), ya que los productos a base de aceite pueden provocar acné y empeorar el aspecto de las cicatrices.
Si aun siguiendo todos estos consejos, la cicatriz es evidente, está recomendado el uso de apósitos o geles de silicona para mejorar su aspecto. Éstos deben emplearse como terapia de primera línea en el tratamiento inicial de las cicatrices y en la prevención de cicatrices hipertróficas y queloides.
Con el uso de láminas, geles o lociones de silicona evitarás la formación de cicatrices anómalas y abultadas, mejorarás las cicatrices abultadas, aliviarás las molestias y picores ocasionados por la cicatriz, y reducirás su enrojecimiento y decoloración.