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Aprende a realizar un vendaje compresivo en el tobillo

Los esguinces de tobillo son lesiones muy comunes y no solo en la práctica deportiva: Un mal paso caminando por la calle puede ocasionarnos uno. Sea por la causa que sea, es crucial aplicar un tratamiento correcto para evitar problemas crónicos en la zona, como dolor, debilidad articular y la tendencia a volver a lesionarse de nuevo con facilidad.

El vendaje compresivo es el más indicado para un esguince de tobillo, ya que ayuda a disminuir la hinchazón y a dar alivio a la zona afectada. Este tipo de vendaje tiene un carácter funcional, es decir, permite la realización de movimientos con la excepción de los ligamentos afectados.

Hoy os explicaremos cómo realizar adecuadamente un vendaje compresivo en el tobillo, pero antes dedicaremos unas líneas a algunas medidas que podéis tomar para evitar este tipo de lesión.

CÓMO PREVENIR ESGUINCES EN EL TOBILLO

  • Realizar ejercicios para fortalecer la musculatura de la zona.
  • Llevar calzado apropiado que te aporte la sujeción suficiente.
  • Evitar caminar por terrenos abruptos sin la preparación necesaria.
  • Estirar los músculos de la zona antes y después de realizar ejercicio.
 

PASOS PARA REALIZAR UN VENDAJE COMPRESIVO EN EL TOBILLO

Los vendajes compresivos te servirán en caso de contusión, esguince de primer y segundo grado e incluso ante luxaciones de tobillo. De todas formas, recuerda que antes de empezar a realizar un tratamiento de este tipo es importante que tengas una valoración médica para evitar males mayores.

A continuación, los pasos en el proceso de un vendaje compresivo de tobillo:

  1. Lo primero que tendremos que hacer será cortar varios pedazos de tela de fieltro en forma de herradura para formar una almohadilla gruesa de más o menos 1.5 centímetros. Esta almohadilla se colocará debajo del hueso del tobillo para ayudar a impedir que entre líquido en la parte hueca del hueso del tobillo. Es importante que el extremo abierto de la almohadilla esté hacia arriba.
  2. Después, sosteniendo el tobillo en un ángulo de alrededor de 90 grados, comenzaremos a enrollar la venda elástica, empezando donde los dedos de los pies se juntan con el cuerpo en el pie. El objetivo es envolver el antepié una vez, ejerciendo cierta tensión. 
  3. Tras la primera vuelta, tendremos que empezar a vendar lentamente alrededor del arco del pie. Para ello es necesario estirar la venda en forma diagonal desde el parte inferior de los dedos de los pies por encima de la parte superior del pie y rodear el tobillo. A continuación, cruzaremos la venda diagonalmente por encima de la parte superior del pie y por debajo del arco, formando un ocho.
  4. Una vez hayamos llegado al hueso del tobillo, tendremos que envolver la parte de fieltro con la venda, asegurándonos de que quede en su lugar, justo debajo del hueso del tobillo. Luego continuaremos alrededor del tobillo y el pie formando un ocho, moviéndonos hacia el talón por debajo y hacia la pantorrilla por encima del ocho. El vendaje debería cubrir el pie entero y terminar varios centímetros por encima del tobillo. Usaremos un pedazo de esparadrapo para sujetar la venda.
  5. Es muy importante que el vendaje esté apretado, pero sin llegar a cortar la circulación. Para asegurarnos de que esto es así revisaremos los dedos de los pies. En caso de que los veamos morados o azules, fríos al tacto, o entumecidos o con hormigueo, significará que el vendaje está muy apretado y que es necesario aflojarlo. También es recomendable aflojarlo un poco antes de irnos a la cama por la noche.