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Cómo limpiar la nariz a un bebé
Cómo limpiar la nariz a un bebé
Los bebés, en sus primeros 6 meses de vida, no saben respirar por la boca, y son mucho más vulnerables a los ataques virales. Por otro lado, sus vías respiratorias, al ser tan estrechas, favorece que sea muy común que se taponen.
Ante todas estas circunstancias seguro que te has preguntado ¿cómo debo limpiar la nariz de un bebe?
En este artículo te ayudamos a que conozcas la manera adecuada de limpiar las fosas nasales a un bebe.
Cómo limpiarle los mocos a un bebé paso a paso:
Desinféctate las manos correctamente. Es importante ser lo más cuidadosos posible, el sistema inmune de los bebés está en desarrollo y cualquier patógeno que para un adulto es inofensivo para ellos podría ser una amenaza. Por ello antes de manipular bebés es recomendable una desinfección de manos con algún gel hidroalcohólico eficaz como Sterillium®. Coloca al bebé de lado en una superficie cómoda.
Evita que se mueva en la medida de lo posible. Puedes ayudarte de otra persona o incluso puedes utilizar una toalla para envolver el cuerpo del bebé.
Con cuidado introduce Lusan® suero fisiológico por la fosa nasal que queda situada en la parte de arriba y limpia la mucosidad con un pañuelo o gasa, realizando un masaje circular suave para favorecer la expulsión de las mucosidades
Repite el proceso. Tumba al bebe del otro lado para realizar el lavado de la otra fosa nasal.
Este proceso es suficiente para realizar una limpieza correcta de los mocos de un bebé. Es la técnica más utilizada y efectiva.
Es recomendable realizar estos lavados antes de comer y antes de dormir. La razón es que, en ocasiones, la nariz taponada impide que el bebé coma y duerma bien. Este proceso se puede realizar un total de entre 3-4 veces al día
Hay algunas prácticas incorrectas en la limpieza de la nariz del bebé que podemos estar realizando sin darnos cuenta. Algunas de ellas son:
Hacer el lavado nasal del bebé boca arriba y ejerciendo una presión más elevada de la indicada. Realizarlo de esta manera es un error porque puede producir dolor e infección en los oídos al estar empujando los mocos en esa dirección.
Realizar la limpieza con el bebé sentado en vez de tumbado. Si está tumbado, facilitaremos la sujeción de la cabeza. Con una sujeción correcta evitaremos que si el bebé gira podamos hacerle daño en sus fosas nasales.
No ser lo más higiénicos posible; mal lavado de manos, utilizar la misma solución salina, misma jeringuilla en repetidas ocasiones…
Excedernos en los lavados nasales o realizarlos sin que tenga ningún tipo de congestión.
Tal y como mencionábamos antes te recomendamos que utilices nuestro producto Lusan suero fisiológico. Es la solución estéril para la limpieza nasal que mejor va a funcionar. Facilita la eliminación de la mucosidad de los bebés. Por otro lado, también sirve para la limpieza ocular y de pequeñas heridas.
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