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Cómo desinfectar un piercing

Los piercings son, hoy en día, bastante comunes, incluso desde muy temprana edad. Aunque esta sea una práctica muy normalizada, no debemos dejar de preocuparnos por el cuidado de los mismos y a la vez de nuestra salud. Por esta razón, es necesario conocer las maneras de desinfectar un piercing correctamente.

A continuación, te vamos a presentar una serie de consejos muy sencillos y eficaces que seguro te pueden ayudar

Cómo desinfectar un piercing

Consejos para la desinfección de un piercing

La mejor manera de llevar a cabo la desinfección de un piercing es mediante el uso de jabón antibacteriano libre de perfume, una solución salina o un suero fisiológico. En ciertas ocasiones puede recomendarse el empleo de varias de estas opciones simultáneamente.

La solución que te ofrecemos no es otra que Lusan® Suero fisiológico, nuestro producto idóneo para esta situación. Se trata de una solución estéril que limpia las heridas sin causar irritación y que puede usarse regularmente. Su aplicación, a diferencia de otras, no produce escozor y mantiene el pH de la piel.  


A continuación, te explicamos cuáles son nuestras recomendaciones para evitar cualquier tipo de infección que pueda venir dada por esto.


Recomendaciones para el cuidado de un piercing

 

Para evitar la infección es necesario que se trate con cuidado y se vigile la zona donde se ha realizado el piercing, sobre todo durante los primeros días. Nosotros te recomendamos:

  • Lavar y desinfectar correctamente las manos antes de tocar la zona afectada, ya sea con agua y jabón o con antisépticos de manos como Sterillium®.


  • Limpiar la zona con agua y jabón o bien con Lusan® Suero fisiológico


  • Secar bien la piel con la ayuda de una Medicomp® gasa


  • En el caso de que haya una pequeña herida superficial, utilizar Clorxil 10mg/ml Clorhexidina digluconato dos veces al día


  • No ponerse ropa ajustada (dependiendo de la zona dónde esté el piercing), ni quitarse el piercing, al menos hasta que no haya cicatrizado


  • Es aconsejable evitar el uso de cremas.


  • No bañarse en piscinas.

Tras estos consejos, te queremos mostrar cómo NO debes intentar desinfectar un piercing. Si alguna vez has pensado en alguna de estas acciones que vamos a enumerar, independientemente de donde esté situado el piercing, te invitamos a que te lo pienses dos veces.


Qué NO debes hacer para desinfectar un piercing:


  • Utilizar alcohol. Estos productos dañan la piel y dificultan la curación y cicatrización de la herida.

  • Limpiar el piercing con jabones perfumados, ya que suelen provocar irritaciones.

  • Mantener el piercing limpio y alejado de objetos como el cepillo de dientes, el móvil, debido a su alto contenido de bacterias

  • Comprar piercings de baja gama que puedan provocar complicaciones. Un piercing de un material de buena calidad te asegurará una mejor experiencia. 


Por último y no menos importante, queremos comentarte que, aunque muchas veces es evidente cuándo se está produciendo una infección, otras veces puede ser que tardemos en darnos cuenta, por lo que te dejamos 5 indicadores de infección para que tengas en cuenta y prestes atención.



5 indicadores de infección a causa de un piercing:


  • Al realizar cualquier perforación, la zona va a adquirir un color rojizo. Si pasados un par de días la zona sigue igual, o la zona de la rojez ha crecido, puede ser una señal de que la zona esté infectada.


  • Del mismo modo que la zona adquiere un color rojizo, también es normal que se inflame unos días. Si la inflamación dura más de 2-3 días, puede ser síntoma de infección.


  • Al hacer el piercing es factible que notes un dolor soportable en la zona durante unos días. Si el dolor perdura demasiado, puede ser sinónimo de infección.


  • Otro indicio claro de infección es la aparición de pus en la zona del piercing.


  • Y finalmente, si notamos cierta pérdida de sensibilidad en la zona dónde se ha hecho el piercing es probable que tengamos una infección.


Es cierto que hay algunas zonas del cuerpo más propensas a que se pueda producir una infección. La zona de la boca o el ombligo son las partes a las que más atención debemos prestar, en el primer caso hay una concentración alta de bacterias y en el segundo se trata de un sitio cálido y húmedo que facilita la infección.


Con este artículo hemos querido ofrecerte información necesaria y concreta para detectar una posible infección y los métodos correctos para actuar. 


Si te ha resultado de ayuda y quieres descubrir otros consejos útiles de salud, te recomendamos nuestra Curopedia, donde ofrecemos contenido de primeros auxilios diverso, útil y práctico.