Ampollas y Callos | La Curopedia
Talones agrietados. Remedios caseros
Los talones agrietados evidencian unos pies descuidados. En ocasiones, además de ser antiestéticos, pueden provocar molestias. En Tiritas® siempre os recomendamos que prestéis atención al cuidado de los pies, y os animamos a mimarlos en vuestras rutinas de belleza e higiene diarias.
Os damos una serie de trucos caseros para poner fin a las durezas:
- Haz tus propios potingues: mezcla agua caliente, sal gruesa, glicerina, zumo de limón y agua de rosas. Sumerge los pies durante unos 10 o 15 minutos, luego sécalos y usa piedra pómez para ablandar la piel reseca de los talones. Una vez hayas eliminado la piel muerta, aplica glicerina o cualquier hidratante de pies, ponte unos calcetines y… ¡a la cama! Deja que actúe toda la noche y, si ves que aún no tienes el resultado deseado, repite el tratamiento cada noche durante 3 o 4 días.
- Y si buscas la mejor mascarilla hidratante, mezcla plátano y aguacate.
- Aceites, tus nuevos aliados de belleza. El uso de aceites vegetales esenciales te ayudará a conseguir el extra de hidratación que necesitas. Elige el que más te guste, pero sobre todo fíjate en su acción hidratante. El aceite de coco, el de rosa mosqueta, el de aguacate o el de oliva son muy hidratantes. Si además quieres una acción nutritiva te recomendamos el aceite de germen de trigo, y si buscas favorecer la elasticidad de la piel, recurre al aceite de jazmín. Para favorecer su acción, puedes irte a dormir con el aceite aplicado y un calcetín.
- Aplícate tratamientos con parafina, para ello tendrás que acudir a un salón de belleza o a un podólogo.
- Elabora un exfoliante natural. Sólo necesitarás harina de arroz o de avena, mezclarla con vinagre o sidra de manzana y con un poco de miel. Sumerge los pies en agua tibia unos 15 minutos y después aplica esta pasta exfoliante con suaves masajes circulares.
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