Ampollas y Callos | La Curopedia
Cómo cambiar de temporada y de zapatos sin miedo a las ampollas
Con la llegada del verano realizamos el cambio de armario y también de calzado. Es muy normal que zapatos y sandalias que el verano pasado te venían como un guante, te hagan alguna rozadura o ampolla cuando vuelves a usarlos después de tantos meses.
Siguiendo unos sencillos consejos no tienes por qué tener miedo al cambio de temporada:
- Si tienes un rato libre en casa, ponte los zapatos y anda un poco para que tus pies se vayan acostumbrando al nuevo calzado.
- Consigue una mayor flexibilidad en tus zapatos y sandalias de piel aplicando un poco de crema hidratante.
- Si tus zapatos permiten que los pies transpiren, mucho mejor.
- Cuida tus pies todo el año, pero sobretodo en verano manteniéndolos limpios y bien hidratados.
Si ya te ha salido alguna ampolla, te damos algunos consejos para que cure antes:
- Antes de tratar la ampolla, asegúrate de que tus manos están bien limpias y desinfectadas.
- Limpia la zona de la ampolla con suero fisiológico Lusan® y gasas estériles.
- Seca con cuidado con gasas estériles o un paño limpio.
- Frota tu apósito Tiritas® EFFECT Ampollas poniéndolo entre las manos antes de aplicarlo, conseguirás una mayor fijación. Tienes apósitos de diferentes tamaños para que puedas escoger el que necesites.
- Te recomendamos que no retires el apósito, deja que se caiga por sí solo cuando la ampolla esté curada.
- Nunca perfores la ampolla, así evitas posibles infecciones.
Si tu ampolla está perforada:
- Es importante que no arranques la piel, porque aunque la ampolla esté perforada, continua protegiendo de infecciones.
- Limpia bien la zona con gasas estériles y suero fisiológico Lusan®.
- Protege la ampolla con un apósito Tiritas® EFFECT Ampollas para aliviar la presión en la zona y acelerar su curación.