Subida o bajada de tensión: Cómo actuar


Ante una subida de tensión o bajada de tensión, como ante cualquier otra situación hemos de mantener la calma y saber cómo actuar. Tanto si eres tú como alguien a tu alrededor es necesario tener la preparación y el conocimiento de qué hacer en cada uno de los casos.


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¿Qué hacer en caso de una bajada de tensión?


En algunas ocasiones, la presión arterial puede tener un descenso brusco sin que haya necesariamente un problema de tensión arterial previo, aunque hay personas que sufren de una tensión baja de forma habitual, haciendo que sean más propensas a estas bajadas de tensión existiendo ciertos desencadenantes.


Cuando se produce una bajada de tensión arterial, llega menos sangre al cerebro y, por lo tanto, menor cantidad de oxígeno. Esto hace que se produzcan algunos síntomas como, por ejemplo, visión borrosa sensación de mareo, debilidad repentina, palidez o náuseas. Acto seguido puede producirse un desmayo en el que la persona puede perder la conciencia.

Aunque pueda sonar grave, estos desmayos no tienen por qué significar un motivo de preocupación y no necesariamente están vinculados a alguna enfermedad. Solo en el caso de personas jóvenes que, tras la realización de deporte o algún esfuerzo físico, se hayan desmayado y perdido la memoria sería conveniente consultar a profesionales médicos.



Pautas de actuación ante una bajada de tensión


Ante los primeros síntomas de la baja de tensión hemos de actuar rápido. Tanto si eres la persona que la está sufriendo como si hay alguien alrededor que pueda necesitar tu ayuda.

Si la persona que está sufriendo la bajada de tensión se encuentra bajo un sol intenso es fundamental llevarla a una zona de sombra cercana con cierta ventilación donde pueda tomar aire fresco.


De manera inmediata, se deberá recostar a la persona que está sufriendo la bajada de tensión, y si eres la persona que la está sufriendo pide ayuda a tu alrededor. Cruzar las piernas, bajar la cabeza y mantener los puños cerrados. Durante unos minutos se deberá intentar mantener los pies en alto, con un ángulo recto respecto al suelo. De este modo, se podrá mejorar el flujo sanguíneo y la oxigenación hacia el cerebro.


Es fundamental que la persona que está sufriendo la bajada de tensión respire mejor, por lo que se le deberá facilitar espacio, por lo que es necesario evitar las aglomeraciones de gente alrededor. Se recomienda abanicarle si es posible y quitarle o aflojarle aquellas prendas que pudieran estar oprimiéndole cuello o pecho.


Para ayudarle a recobrar energías, cuando la persona se encuentre consciente se le puede ofrecer agua, café, té o una bebida con azúcar siempre que pueda ingerir líquidos. Esto aumentará la concentración de glucosa en sangre.


En el caso de que la persona se haya desmayado y haya perdido la consciencia, se deberá, ante todo, mantener la calma. Se deberá comprobar que la persona respira y llevarla a un lugar seguro y tranquilo asegurándose que durante el desmayo no se haya dañado la cabeza. Se deberán realizar algunas de las acciones que haríamos con una persona que sufra una bajada de tensión sin perder la memoria, como, por ejemplo, aflojar las prendas que le estén oprimiendo, tumbarle y elevarle los pies. Todo ello siempre con la cabeza lateralizada y colocándole en posición lateral en el caso de que se den vómitos para evitar que se atragante.


Se ha de esperar a que se recupere completamente y que se incorpore lentamente, sin movimientos bruscos. Si no recupera la conciencia se ha de llamar a urgencias. Si no hay latidos ni respiración, ante todo llamaremos a urgencias y después se deberá realizar la práctica de la reanimación cardiopulmonar (RCP) o preguntar si alrededor hay alguna persona que pueda hacerlo.



¿Qué hacer en caso de una subida de tensión?


Si se produce una subida de tensión arterial repentina puede ser una señal de que algo no está funcionando bien en el organismo y pueden poner en peligro la salud de la persona afectada. Suele ser muy alarmante y, aunque sea difícil en estos casos y contradictorio, hay que mantener la calma y actuar rápido ante los primeros síntomas. Este tipo de subidas puede llegar a provocar accidentes cardiovasculares e incluso la muerte.


La obesidad, la mala alimentación, el estrés y otros cambios en el organismo pueden provocar estos picos. Aunque una subida de tensión puntual no suponga una enfermedad, si ésta permanece en el tiempo de forma sostenida puede acarrear un peligro para la salud.



Pautas de actuación ante una subida de tensión


¿Cómo actuar ante una subida de tensión? Delante de una subida de tensión repentina es de vital importancia actuar de forma rápida y eficaz para bajarla inmediatamente para evitar cualquier complicación que pueda poner a la persona afectada en peligro.


Si se dispone de un tensiómetro se deberá medir los niveles de la persona afectada. Si la persona en cuestión tiene hipertensión será necesario que tenga siempre a mano un tensiómetro como el Veroval® Compact. Si los valores de presión arterial exceden los 220/120 mmHg, se tendrá que buscar atención médica de forma inmediata llamando al número nacional de emergencia.


La persona que está sufriendo la subida de tensión deberá colocarse en una posición cómoda. Si se encuentra en un lugar frío se deberá abrigar a la persona y trasladarla a un lugar cálido; si se encuentra en un lugar caluroso, deberá resguardarse en un lugar fresco. Sobre todo, deberá tratar de rebajar el estrés y hacer que la persona se relaje, por lo que es fundamental mantener la calma y transmitirla. Si por el contrario estuvieras sufriendo el ataque, es recomendable pensar en recuerdos relajantes para lograr que los niveles de presión arterial vuelvan a niveles normales.


Si siguiendo estos pasos, la tensión no ha bajado hay que llamar a urgencias de inmediato.


En el caso de la hipertensión es fundamental aprender a controlar el estrés y aquellas situaciones emocionalmente críticas que puedan provocarlo para aprender a controlar las subidas repentinas de tensión arterial.



El mejor modo de actuar: La prevención


Tanto si has sufrido un episodio de subida o bajada de tensión como si sufres de
hipertensión o hipotensión, es muy recomendable tener presentes ciertos hábitos como una alimentación equilibrada, hacer ejercicio de forma regular y tener un tensiómetro a mano como Veroval® Compact o Veroval® Brazo/Muñeca para una mayor precisión. Para ello es necesario aprender a saber cómo tomarse la tensión.


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