Sobre incontinencia | Incontinencia urinaria

Incontinencia de esfuerzo: un problema (mayoritariamente) femenino

Una risa sincera y espontánea es algo maravilloso que forma parte de una vida feliz, incluso cuando se sufre incontinencia urinaria. Porque a muchas mujeres se les escapan pequeñas cantidades de orina al realizar un esfuerzo físico como toser, estornudar o reír. Los médicos llaman a esta forma de incontinencia urinaria incontinencia de esfuerzo o incontinencia de estrés. Sigue leyendo para reír sin preocuparte de las pérdidas de orina.

Amigas hablando en una cafetería

¿Qué significa la incontinencia de esfuerzo?

En el caso de la incontinencia de esfuerzo, se puede suponer que se trata de un estrés psicológico, pero no es así. Más bien, el estrés físico es el desencadenante. Cerca del 70% de los afectados por la incontinencia de esfuerzo son mujeres. (1)

La razón por la que la padecen más mujeres que hombres hay que buscarla en la anatomía femenina: en la llamada pelvis menor, donde se encuentran cerca, el recto con el ano, el útero con la vagina y la vejiga urinaria con la uretra. La parte inferior de la pared anterior del útero se fusiona con la pared posterior de la vejiga. La pelvis está cerrada por una placa muscular que tiene aberturas para el ano, la vagina y la uretra. Esta placa muscular es el llamado suelo pélvico, y es precisamente este suelo pélvico el que juega un papel decisivo en el desarrollo de la incontinencia urinaria.


La importancia de un suelo pélvico fuerte

En un estado saludable, el suelo pélvico está lo suficientemente tenso como para sostener los órganos abdominales inferiores y mantenerlos en su posición anatómica correcta. Sin embargo, si los músculos del suelo pélvico se aflojan, ya no puede cumplir su función de apoyo. Los órganos abdominales inferiores se vuelven más profundos. Como resultado de este cambio de posición, la capacidad de cierre del sistema de esfínteres de la uretra se ve afectada y se produce la llamada incontinencia de esfuerzo. Las pérdidas involuntarias de orina se producen durante un movimiento físico vigoroso o un esfuerzo, por ejemplo, al toser, saltar o reír.

Esto se debe a que estos esfuerzos aumentan la presión en la cavidad abdominal. Mientras que un suelo pélvico intacto sigue garantizando un cierre seguro de la uretra, esto ya no ocurre con un suelo pélvico flojo donde el cuello de la vejiga se abre. Si la presión interna de la vejiga supera la presión de cierre reducida, la orina se libera involuntariamente.

 

Razones de la flacidez del suelo pélvico

Las mayores pruebas de desgaste para los músculos del suelo pélvico son el embarazo y el parto. El suelo pélvico, así como la pared abdominal, están expuestos a una presión creciente debido al aumento del tamaño del útero. Durante el parto vaginal, estas fuerzas sobre el suelo pélvico aumentan considerablemente, lo que puede provocar daños en los músculos del suelo pélvico.


Otras posibles causas de la incontinencia de esfuerzo son:

  • Trabajo pesado constante que tensa el abdomen
  • Estreñimiento crónico en el que se presiona demasiado
  • Deficiencia hormonal en la menopausia
  • Debilidad congénita del tejido conectivo
  • Fuerte sobrepeso
  • Atrofia muscular general en la vejez
  • Operaciones abdominales
  • Un prolapso uterino o vaginal

 

Los tres grados de gravedad de la incontinencia de esfuerzo

La incontinencia de esfuerzo se divide en tres etapas diferentes según la gravedad, que se basan en el momento exacto en que se producen las pérdidas de orina:

Grado 1: Los síntomas se producen con una fuerte presión en el abdomen, causada por un esfuerzo físico, que provoca pérdidas de orina, por ejemplo, al toser, reír o estornudar.

Grado 2: Las pérdidas de orina se producen al aumentar el esfuerzo como ponerse de pie, sentarse, subir escaleras, caminar o saltar.

Grado 3: Las fugas de orina se producen sin esfuerzo físico, por ejemplo, al acostarse o sentarse.

 

¿Qué se puede hacer para la incontinencia de esfuerzo?

El tratamiento de la incontinencia de esfuerzo tiene como objetivo mantener la vejiga y la uretra con el sistema de esfínteres en una posición estable y "oclusiva" en situaciones de estrés físico repentino. Dependiendo de la gravedad de la incontinencia, existen diferentes opciones de tratamiento:

Para la incontinencia leve, incluso una serie de ejercicios de suelo pélvico pueden ayudar a mejorar. La situación es diferente para las mujeres que atraviesan la menopausia dado que en este caso suele haber una deficiencia de estrógenos que debe compensarse. En este caso, los médicos aconsejan una terapia hormonal. En los casos más graves de incontinencia, se considera la cirugía en lugar de una terapia conservadora. Habla con tu médico para encontrar el tratamiento adecuado para tu grado de incontinencia de esfuerzo.


¡No estás sola!

En contra de la suposición generalizada que existe, la incontinencia de esfuerzo no es un síntoma exclusivo de la vejez, hay muchas mujeres jóvenes que también se ven afectadas. Según las estimaciones, los síntomas de incontinencia de la "vejiga débil" se dan en una de cada cinco mujeres, y desde la juventud hasta la vejez. (1) Muchas personas que padecen incontinencia la esconden y tratan de evitar ciertas situaciones por vergüenza o por miedo a que la gente lo note.

El reciente estudio de HARTMANN sobre la incontinencia "Breaking the Silence: A European Report" mostró que el 70 de los encuestados alemanes se sentían mejor apoyados después de hablar con su pareja. En este artículo puedes leer más sobre las personas afectadas y sus experiencias con la incontinencia.

 

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Consejos de autoayuda

¿Qué pueden hacer las mujeres para prevenir la incontinencia o mejorar su evolución?

 

  • Entrenar el suelo pélvico para fortalecer los músculos, algo que puede realizarse fácilmente en casa. Hemos reunido algunos ejercicios útiles para el suelo pélvico.
  • Si existe sobrepeso, es aconsejable perder peso. En este caso, puede ser útil el asesoramiento nutricional o un grupo de apoyo.
  • Pedir consejo a un médico. Un diagnóstico profesional y una consulta bien fundamentada deberían dar a cada mujer afectada la posibilidad de un tratamiento individualizado. La anamnesis, el protocolo de ir al baño y beber, el examen clínico con hallazgos ginecológicos, el examen de orina, la medición de la orina residual y la prueba de la tos suelen ser suficientes.

 

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Fuentes:
1. https://www.lifeline.de/krankheiten/inkontinenz-blasenschwaeche-id51056.html
2. #qualityhttps://www.aerztezeitung.de/Medizin/Harninkontinenz-viele-Frauen-leiden-still-401688.html